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Características
geográficas
Se llama
Lea Ibarra al territorio que desde hace largo tiempo surca el río
Lea, desde su origen en el monte más alto de Bizkaia hasta
su desembocadura en el mar cantábrico. Por tanto, la esencia
de dicho río queda plasmada en todo el valle.
Lea Ibarra limita al norte con el Mar Cantábrico, al sur
con el Duranguesado y a los lados, es decir al este y al oeste,
con el valle del Artibai y la comarca de Busturialdea y con la biosfera
natural de Urdaibai. Administrativamente pertenece a la comarca
más oriental de las 7 que conforman el territorio histórico
de Bizkaia, a la que se sitúa más próxima a
Gipuzkoa, a la comarca denominada como Lea-Artibai.
Existen siete municipios en dicho valle, que de sur a norte son
los siguientes: Munitibar, Aulesti, Gizaburuaga, Amoroto, Mendexa,
Ispaster y Lekeitio. Los cinco primeros municipios, al tener características
geográficas y socioeconómicas muy parecidas, mantienen
una relación muy estrecha, y esa relación de proximidad
fue la que les llevó a crear La Mancomunidad de Lea Ibarra.
Precisamente han sido estos cinco municipios y la misma Mancomunidad
los promotores e impulsores de este trabajo.
Esto quiere decir que cada vez que se mencione Lea Ibarra, nos referiremos
sobre todo a la zona que comprenden los municipios de Munitibar,
Aulesti, Gizaburuaga, Amoroto y Mendexa.
Lea Ibarra es una zona abrupta repleta de colinas y cimas. Si se
pudiese convertir el río en una línea recta, comprobaríamos
que desde el monte Oiz hasta el mar, en escasos veinte kilómetros,
existe un desnivel de 0 a 1.029 metros, entre los límites
sur y norte.
Son escasas las zonas llanas. De hecho, dos de los cinco municipios
de Lea Ibarra Amoroto y Mendexa, están erigidas
sobre dos colinas y los tres restantes Gizaburuaga, Aulesti
y Munitibar a los pies de la montaña.
De todas maneras hay también zonas bajas y arenosas. Por
ejemplo, la playa Karraspio de Mendexa.
Lea Ibarra es un paraje de dulces paisajes y cimas vigilantes, de
olor a salitre y viento de la montaña, de ambiente rural
y de pesca... Es un paisaje lleno de riqueza natural, contrastes
e ilusión.
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