En algunos antiguos documentos Munitibar aparece como Munditibar, Monitibar y Munitibar. Según esos documentos, Munitibar estaba en . En Bizkaia durante la época en que los condes se hacían llamar Señores, se crearon 21 villas, entre ellas Munitibar, que fue la decimoséptima. El fundador de Munitibar fue Don Tello, conocido como el XXII Señor de Bizkaia, el cual tenía el decimosexto voto entre las villas y ocupaba el mismo número de asiento en la Junta de Gernika.
La ciudad se creó en .
Arbatzegi, era la vigésimo octava de las anteiglesias de la Junta General. La primera parroquia de esta anteiglesia, la llamada San Vicente Mártir, la erigieron los agricultores al servicio de los señores de Bizkaia en el sobre la cima de Arbatzegi. Esta parroquia estaba al servicio de la Colegiata de Ziortza, y para contrarrestar su poder, el decidió reubicar el patronato en el barrio Munitibar en el año 1550, con la ayuda de las cofradías de los barrios, Aldaka, Totorika y Berreñoko.
Cuando bajaron el santo, sostuvieron una dura lucha contra los de Arbatzegi, Uriona y Gerrika, que no estaban de acuerdo con la decisión adoptada. A partir del año 1554, esta ermita recibe el nombre de . Es bien conocido el poder que el Canónigo de Ziortza y la Colegiata ostentaron durante largos siglos en el y sus inmediaciones. Poseían numerosos corrales, prados y pastos, y clasificaban sus propiedades en tres divisiones. Los del monte Oiz, pertenecían todos a una misma división. Aquí entraban Markina, Mallabia, Ziortza y Munitibar.
La segunda división era la de, y agrupaba Aulestia y Gerrikaitz. Y la tercera para los de Amalloa. Según se puede leer en los documentos de 1553, el famoso abad de la Colegiata Diego Hirusta, dio ante los escribas de Gerrikaitz las explicaciones pertinentes, para asegurar que los únicos caballos que podían pastar y vivir en el monte Oiz eran los pertenecientes. Al parecer la colegiata tenía allí más de doscientas yeguas. Esta orden provocó multitud de enfrentamientos y juicios durante muchos años.
, desde que se convirtió en villa, tenía derecho a construir muros, rodear las casas y poner puertas, lo mismo que muchas otras villas. Al parecer, Gerrikaitz tenía tres entradas o portales, tal vez cuatro. En el siglo XIX, debido a la ley de desamortización puesta en vigor desde la época de , Gerrikaitz y la anteiglesia Arbatzegi sufrieron también los influjos de dicha legislación.
Como es bien sabido, cada pueblo tenía su parroquia, y en 1851, se limitó el número de sacerdotes para. Aquel año en la de Nuestra Señora había 220 feligreses y dos sacerdotes a su servicio. contaba con 370 feligreses y tres sacerdotes.
El Real Decreto de 1867 ejerció una gran influencia en las relaciones entre los municipios de Gerrikaitz y Arbatzegi. Según dictaba esa ordenanza, el municipio que no llegase a sumar debía unirse a algún pueblo para formar un solo municipio. Arbaitzegi, ese año contaba con 157 vecinos y Gerrikaitz con 72, de modo que entre los dos .
Al parecer, Arbaitzegi y Gerrikaitz tenían a menudo enfrentamientos entre sí. Pero a pesar de ello, otro tipo de asuntos los , asuntos que no podían llevar a cabo solos pero sí a la vez. En esos casos, los dos pueblos se reunían en el puente Zubialde, que suponía el límite entre ambos pueblos. Al fin y al cabo era el lugar más adecuado para demostrar que ninguno era superior al otro.
Algo así sucedió alrededor del año 1882. Por supuesto aquellas reuniones no se convocaban súbitamente. En aquella época los pueblos estaban hundidos por las deudas contraídas durante y la situación creada por la posguerra. En otras poblaciones sucedía algo semejante. Y la Diputación tendía más a en los pueblos que a repartir.
En aquel entonces los pueblos habían comenzado a preocuparse por la educación de los niños, y no podían permitirse el lujo de pagar a un maestro o una maestra. Debido a la situación extrema en la que vivían ambos pueblos, comenzaron a relacionarse y decidieron materializar plena. Previamente se solicitó el permiso del Gobierno Civil, y tras conseguir la autorización se convocó un consejo general en el lugar conocido como .
En aquel consejo hablaron los. Trataron asuntos y situaciones delicadas. Desgraciadamente, ni Arbatzegi ni Gerrikaitz contaban con dinero suficiente como para mantener una escuela para los niños de primer curso. También les preocupaban los ancianos y los enfermos pobres, para quienes no se podía facilitar ni cura ni. Por eso, decidieron cooperar para conseguir avanzar y encontrar soluciones que de manera individual sería imposible obtener. Tras analizar y decidir sobre los asuntos de cada pueblo, a las doce del mediodía del 1 de abril de 1883, se celebró el tras la unificación de las dos poblaciones.